miércoles, 10 de septiembre de 2014

¿Cómo ganan dinero? 10 modelos de negocio para empresas de hoy

Convivimos con muchas empresas y en general las entendemos sin problema. Pero hay algunas, principalmente las relacionadas con internet, que en ocasiones nos sorprenden. No podemos olvidar la famosa burbuja de las puntocom a principios de siglo, cuando centenares de empresas crecían sin parar (y captaban más y más inversión) sin tener un modelo de generación de negocio de verdad, lo que terminó en un drama económico de envergadura. Por eso nos preguntamos a menudo: cómo ganan dinero (o cómo esperan ganarlo) todas estas empresas de servicios on-line que no cobran nada?


Google (buscador - www.google.com)

Nadie pone en duda hoy en día que Google es una empresa que funciona y es claramente rentable (todo el mundo usa Google, ya que se reveló desde casi sus inicios como la solución al gran caos que es la red). Casi todo el mundo sabe que sus ingresos vienen principalmente de la publicidad y de forma más somera de opciones freemium (por ejemplo utilidades de google docs para empresas  *freemium para los que no estéis acostumbrado se refiere a servicios gratuitos –free- que pueden ser mejorados – premium- a través del pago de una cuota). Lo que quizás es menos conocido es que durante los primeros años del buscador, éste no tenía un modelo de negocio. En Google no sabían cómo ganar dinero a pesar de que no paraban de crecer y crecer. Finalmente fue la puesta en marcha de Adwords lo que dio el vuelco a la compañía y la convirtió en lo que es hoy. 
Para los que no sepan cómo funciona, Google cobra por los clics que se dan en los enlaces patrocinados que aparecen en la parte superior y el lateral de las búsquedas. El coste de cada clic varía dependiendo de las palabras que se el usuario está buscando, la competencia que hay por aparecer en esa palabra y la calidad de la web destino. El hecho de que Google durante años creciera sin tener ni idea de cómo ganar dinero, ha animado a muchos otros emprendedores digitales a montar empresas sin saber cómo rentabilizarlas y con el único objetivo de "ganar volumen" considerando que una vez lo tengan encontrarán el modo de ganar dinero con ello. 

Facebook (red social - www.facebook.com)

La red social por excelencia del mundo occidental gana dinero a través de la publicidad. Se ha discutido mucho si la empresa era o no rentable. Podemos decir que en España lo es. Su crecimiento ha sido espectacular, y en nuestro país ha pasado de facturar 60k euros en 2009 a más de 2M de euros en 2012. Ya en 2009 era rentable con 3k euros de beneficio, lo que a final de 2012 eran más de 100k (también es cierto que en España Facebook hace poco más que vender, por lo que los costes de la compañía aquí son bajos).
Facebook permite generalmente una buena segmentación a los anunciantes, el secreto de su éxito es la información que los usuarios vierten a diario a la red que permite a los anunciantes hacer un targeting específico mucho más rico de lo habitual. 
La duda en el mercado seguirá siendo si la empresa es capaz de generar tanto dinero como su valor promete.

Whatsapp (aplicación móvil - www.whatsapp.com)

Es un “must”, está en todas partes y nadie pone en duda lo útil que es Whatsapp (de hecho está aplicación ayudó a incrementar la venta de teléfonos inteligentes en nuestro país!). Pero lo que sucede con esta aplicación (que Facebook recientemente compró pagando más de 40 euros por usuario, unos 12KM de euros o 19KM de dólares en total) es que aún no tiene modelo de negocio. El pago por la aplicación (de menos de 1 euro vitalicio para los usuarios de Iphone y de un euro a partir del primer año para los de Android) no justifican para nada el valor y coste de la compañía. 
En internet ruedan fantásticos artículos que explican que la app gana dinero a través de la inversión de terceros, lo que es un poco absurdo, eso no una forma de "ganar dinero" es sólo un modo de hacer sobrevivir la empresa. Pero ésta no tiene aún un modelo de negocio que genere beneficios. 
Eso sí, es una empresa enorme, gigante y muy vinculada a sus usuarios (quién puede vivir sin Whatsapp?) por lo que las empresas invierten en ella (o como Facebook, la compran) esperando a que en algún momento podrán rentabilizar todo ese volumen (como hizo Google). Se estima que la gran cantidad de información que depositan a diario los usuarios de Wahtsapp podría implicar una herramienta para publicidad segmentada inigualable en el futuro. 

Instagram (red social ideada para móvil- www.instagram.com) 

Otra compra millonaria de Facebook (esta por sólo 1KM de dólares), igualmente sin modelo de negocio. Se puede considerar un modelo similar (a pequeña escala) al caso de Whatsapp. Como en aquél, los creadores ya descansan tranquilos, porque el dolor de cabeza de hacer de eso algo rentable está ya en manos de Zuckerberg y los suyos. 


LinkedIn (red social - www.linkedin.com)

Es uno de mis favoritos. LinkedIn es claramente rentable gracias a las opciones fremium que ofrece (que no son nada económicas) y que hoy en día son un “must” para head hunters, departamentos de recursos humanos, comerciales y gente que busca empleo.
Si bien la publicidad es otra línea de ingresos para la empresa, la fortaleza de su programa de membresía (que trabaja con los formatos promocionales del marketing de resultados clásico) es la clave del éxito de la empresa. Y permite ofrecer un gran servicio gratuito a todos aquellos que no están dispuestos/ interesados a pagar y cuyo volumen da valor a los demás usuarios.


Uber (aplicación móvil - www.uber.com)


Esta empresa que se dedica a la gestión de servicios de transporte (inicialmente transporte de personas aunque no descartan empezar a realizar transporte de paquetes) ha salido mucho en la prensa últimamente. El motivo de su reciente fama es la controversia que ha despertado en sectores como el taxi, la intrusión de este servicio (que permite que cualquier conductor pueda ofrecer transporte a terceros a través de la aplicación). No entraremos en el debate, simplemente os contaremos como funciona.
Uber facilita a los clientes una aplicación para pedir un transporte y otra a los conductores para recibir avisos de recogida de pasajeros y cobrar a través de la cuenta del móvil del cliente. La gracia es que elimina la necesidad de pago en metálico y la gestión de cobros. Lo que es cómodo para las dos partes. El cliente por defecto tiene indicado en sus preferencias ofrecer un 20% de propina (que se carga en la cuenta que se paga de forma automática, no se da nunca dinero en metálico). Curiosamente la cuota que cobra Uber por carrera es del 20% también, por lo que en caso de no reparar en ello, el conductor cobra la tarifa integra del viaje y por decirlo de algún modo Uber solo se lleva la propina. Si el cliente modifica su porcentaje de propina Uber sigue cobrando el 20%, por si os interesa saberlo.
En España Uber acaba de aterrizar pero el modelo es escalable hasta el infinito por lo que al llegar a una cantidad crítica de carreras el negocio será rentable sin duda (si la ley no lo evita).

Bla Bla car (red social - www.blablacar.es)
Air BnB (buscador de alquileres www.airbnb.es)

La gente pone a Bla Bla Car y Uber en el mismo saco, pero de hecho Bla Bla Car está en el mismo saco que Air BnB. Ya que estás dos empresas cobran una comisión por la gestión de facilitar a una persona que encuentre a otra para compartir gastos de coche o para arrendar su piso (de hecho lo vinculan a una gestión por el uso de las herramientas de la web, separando claramente su comisión del objeto del contrato). Así a diferencia de Uber, éstas no cobran el servicio de llevar a alguien o alojarlo, su papel es de “presentador” y así lo de claro lo dejan, de modo que no se entra en la controversia de que sean empresas que compiten con hoteles y taxis. Si bien aún con ello hay gente que se queja de las dos empresas... sabemos que los modelos disruptivos suelen tener detractores.
Las cuotas que establecen ambas empresas van vinculadas al valor de la reserva (Airbnb cobra un 3% del valor al anunciante y entre un 6% y un 12% al huésped)
En Bla Bla car dependiendo de la anticipación de la reserva el coste de la gestión va de 0,55€ + 6,60% de la cuota + IVA hasta 0,99€ + 10,40% de la cuota + IVA por reserva.
Como en otros negocios puramente on-line la escalabilidad es muy elevada por lo que no es difícil alcanzar la rentabilidad una vez logrado el volumen por lo que ambas empresas serán claramente rentables (como en Uber, a menos que la ley se lo impida).

El Tenedor (buscador de restaurantes - www.eltenedor.es)

Recién adquirida por TripAdvisor El Tenedor tiene un modelo más interesante de lo que parece de entrada.
Si bien una parte importante de sus ingresos se derivan de cobrar una comisión a los restaurantes por cada reserva realizada a través de su web (aproximadamente 2 euros por comensal, dependiendo del tamaño de la mesa), el principal motor de el tenedor es la opción freemium que ofrece a los restaurantes para usar sus aplicaciones.
El Tenedor ofrece a todos los restaurantes que desean estar en su página su aplicación on-line para gestionar las reservas que se derivan de la web. Y en los casos en que los restaurantes deseen una gestión más completa (y sustituir su software y su libreta de reservas) pueden pagar 30 euros al mes para tener acceso a las herramientas de el tenedor (software de gestión para hostelería). Existe aún una versión más premium por unos 45 euros que permite mayores funcionalidades (y herramientas de marketing). Justamente esta oferta de cuotas a restaurantes (cobros recurrentes) es el secreto de la rentabilidad de la empresa. Ya que el cobro por reservas se compensa con el coste de la generación de los leads necesarios para alcanzar esas reservas (vamos, que ese ingreso se lo acaba llevando Google cobrando a El Tenedor por publicitarse en SEM). 


Just-eat (comida a domicilio - www.just-eat.es)

Otro de esos misterios de las empresas on-line es la web de comida a domicilio Just-eat (y todas sus competidoras). Porqué uno se pregunta cómo ganan dinero si tú pagas normalmente lo que pone en la carta del restaurante (y a veces menos gracias a los descuentos).
Just-eat nació en Dinamarca en 2001 y se hizo fuerte en España tras la compra del portal Sin delantal, que era su principal competidor en nuestro mercado. Su modelo de negocio se basa en cobrar al restaurante al que le haces un pedido entre un 10% y un 15%. Ese es el ingreso principal (y cuando hacen descuentos, los hacen contra ese margen o aceptando pérdidas para captar clientes). Adicionalmente cobran un pequeño canon de entrada a los restaurantes que deseen trabajar con ellos y como tercera fuente de ingresos, comercializan merchandising a estos mismos restaurantes (normalmente packaging para el servicio a domicilio).
El modelo funciona de forma global, basado de nuevo en el volumen (y la escalabilidad que le ofrece rentabilidad).

 
Hay muchas empresas que descubrir, y seguiremos averiguando porqué no hay nada más divertido que aprender sobre los modelos de negocio que mantienen las compañías que nos rodean (bueno, quizás hay alguna cosilla más divertida, pero pocas).

¿Queréis más? , podéis ver más casos en este link

 

Y recordad: si no tiene modo de ganar dinero, no es una empresa.

martes, 2 de septiembre de 2014

La disrupción del turismo gratis: el caso de Sandeman's New Europe

Este verano puedes haber vivido una escena parecida: vas andando por la “Royal Mile” de Edimburgo (o por cualquier arteria principal de una capital europea) y ves como a cada paso aparece una nueva propuesta de “Free tour” para conocer la ciudad. Grupos de guías vestidos para la ocasión (algunos con camisetas corporativas, otros disfrazados...) aguantan pancartas, paraguas y carteles anunciando sus servicios normalmente con poco éxito. Al cabo de la calle, una multitud se agolpa alrededor de uno de esos grupos. Te acercas y te das cuenta que, tras el fracaso de todos los demás tours, Sandeman’s New Europe y su Free tour monopolizan todo el mercado, y colas de gente de todas partes esperan a tener la oportunidad de participar en uno de sus tours. Evidentemente, como hace todo el mundo, tú decides elegirles a ellos.

Sería raro que no te preguntaras, por qué todo el mundo elige a Sandeman's. Así que vayamos a investigar un poco sobre el éxito de esta compañía y algunos elementos que le han llevado a donde está.

¿Qué es Sandeman’s New Europe?

Para los que no estéis familiarizados con esta empresa, os contaré de forma sencilla (también podéis visitar su web para saber más www.neweuropetours.eu ). Se trata de una compañía que organiza tours andando en las principales ciudades europeas y algunas de fuera del continente. Nació en 2004 en Berlín, ya que su fundador, Chris Sandeman es alemán. Y en pocos años su modelo se extendió primero a Ámsterdam y Londres (2006) y luego París, Edimburgo, Hamburgo (2007), a día de hoy, además de los mencionados Sandeman tiene tours en Copenhague, Lisboa, Madrid, Nueva York, Praga, Barcelona, Bruselas, Dublín, Liverpool, Jerusalén, Múnich y Tel Aviv.

El hecho diferencial de esta empresa se basa en los principios de sus tours. Primero, los idiomas; desde el inicio Sandeman’s ha ofrecido tours en varios idiomas pensados para los turistas que visitan las ciudades (resulta sorprendente que otras empresas aún proporcionaran sólo tours en el idioma del país destino). Otro factor interesante es el concepto del “infor-tretenimiento”, ya que sus tours buscan entretener a la vez que cuentan la historia de los sitios que se visitan. Cada tour está guionizado para garantizar una experiencia de la marca New Europe a cada cliente.

Y ahora, sí, veamos: ¿qué es lo que los ha hecho destacar?

Lo primero que fue claramente disruptivo del modelo de Sandeman y es marca de la casa es el concepto del Free Tour. Un Free Tour es como su nombre indica, un tour andando (normalmente de unas 2 horas) por los aspectos principales de una ciudad, pensado normalmente como una introducción a la misma que no tiene precio para los que quieran participar, vamos que para hacerlo no debes pagar nada.

El Free Tour de New Europe está planteado de un modo brillante que debe ser analizado:

 - Gratis (el uso de la promoción): todo tiene truco. El tour es gratis, no te obligan a pagar, pero a mitad del mismo el guía te indica que no tiene un sueldo y que sus honorarios son derivados de lo que la gente paga por el tour. Cada turista puede optar por pagar mucho, poco o nada, pero se juega con el concepto de “paga lo que creas que vale mi trabajo”.  Es raro el turista que no da algo por el tour. Además los guías cuentan con una serie de trucos para sacar lo más de cada tour a través de su argumentación.

- El guía (garantía de calidad): los guías de Sandeman son autónomos. Siempre, en todas partes. La empresa no les paga un sueldo, por lo que es su valía como guías lo que les paga a final de cada tour, eso garantiza dos cosas: que sólo los mejores pueden vivir de este modelo y que los guías lo harán siempre lo mejor posible para lograr ganar lo más posible.

- El guion (trabajando la experiencia): todos los tours están guionizados como política de mínimos. Cada guía debe contar una serie de historias y visitar una serie de sitios como mínimo. El guion suele equilibrar muy bien aspectos históricos con anécdotas y se plantea para que sea para todos los públicos y cubra perfectamente esa función del “infor-tretenimiento”.

- La venta cruzada (el camino a la rentabilidad): Este punto es de mis favoritos. Sandeman’s más allá de su tour gratuito ofrece también tours a precio cerrado, normalmente a monumentos específicos o para rutas características del destino (por ejemplo ruta por un castillo, visita a la parte medieval de una ciudad, la vida nocturna o los mitos de fantasmas de la ciudad). Durante el free tour los guías hacen referencia a esos otros tours y los promocionan. De hecho normalmente el free tour tiene una parada para descansar en la que los interesados pueden contratar otros tours que el guía ha mencionado como introducción al pasar por un punto en el que venía a cuento.

- El free tour fue disruptivo en su momento (respecto a los tours que ofrecían las ciudades) ya que en su momento no era común un tour de la ciudad genérico a pie (lo normal eran los autobuses) en el que se pudiera apuntar uno individualmente (lo común eran los tours de grupos organizados), en su idioma (New Europe ofrece tours en español en caso todos sus destinos!) y gratis. De modo que con esos puntos llegaba a cubrir las necesidades del cada vez más común viajero joven y urbano que va por su cuenta y que no gusta de viajes organizados y con un presupuesto ajustado. ¿Te suena esa forma de viajar?

Uno de los elementos importantes al respecto del free tour es el hecho de que Sandeman’s New Europe fue el creador de este concepto (lo que llamamos “first mover”) con lo que a pesar de que aparezcan muchos más, en la mente de los viajeros el free tour “de verdad” es el de Sandeman’s. El poder de ser el primero nunca se debe subestimar, es la forma de tener una marca en la mente del cliente.

La comunicación de la empresa

Otro aspecto muy importante del modelo Sandeman es su comunicación. De hecho los guías te hablan de Sandeman’s como una empresa de Marketing, y efectivamente podríamos decir que es eso. Sandeman’s se dedica a generar tráfico a sus tours (ofrecidos por autónomos) y llevarse una comisión por cada tour. Su comunicación es económica pero muy efectiva:

- SEO más que SEM. El SEO de New Europe y sus tours es muy bueno, si buscas free tour es casi imposible que no des con ellos en primera posición. Por otro lado, es raro ver inversión de pago por clic de la empresa, lo que les permite tener un coste controlado del lead generado ya que se produce por búsquedas orgánicas. 

- Sus sites. Sus webs tienen formatos altamente usables pensados para conducir fácilmente a los usuarios a contratar un tour (incluso el gratuito).

- Folletería. Es algo típico dar flyers por la calle, Sandeman’s también lo hace, quizás lo más interesante es que en muchas ciudades lo que dan son mapas del centro de la ciudad y los distribuyen en hoteles y centros de turismo para lograr que la gente los coja por utilidad. Nada nuevo, pero sabemos que efectivo.

- La imagen de la empresa. Los guías y trabajadores de Sandeman’s van uniformados (lo que no sólo da mejor imagen de la empresa sino que además hace de comunicación) y cada vez que están por salir con un tour montan su parada con paraguas corporativos y a veces pancartas, todo eso impacta a la gente que va por la calle en zonas principales de la ciudad, los turistas.

Visto esto, entendamos sólo un poco más su modelo...

Sandeman’s New Europe tiene muy pocos empelados.  Ya que no tiene guías propios, los únicos empleados de la empresa son aquellos que venden los tiques y controlan la salida de grupos. Un solo encargado puede ayudar a salir infinidad de tours y controlarlos, hacer comunicación y aún realizar tareas administrativas para la empresa. Los costes de la compañía son muy bajos.

Los ingresos de Sandeman’s vienen por cada turista que realiza un tour, así por ejemplo en España, cada vez que un grupo realiza un free tour, Sandeman cobra al guía 2 euros por persona que realiza el mencionado tour (y usan la foto de grupo que realiza el encargado de grupos como control para saber cuánta gente hay por grupo). El guía por su lado deberá hacerlo bien para lograr que cada participante le dé al menos 2 euros por participar y no perder dinero, y si debe ganar dinero y vivir de ello deberá trabajar para que cada cliente le pague el tour con un precio de mercado (aprox. 10 euros). En los tours a precio cerrado Sandeman’s cobra un parte pero no hay riesgo para el guía. Es importante ver que un tour de Sandeman’s sale siempre aunque sólo haya una persona apuntada. En los casos en lo que un grupo salga con menos de 5 personas la empresa no cobra nada al guía ya que se entiende que su responsabilidad es llevar gente al tour y si no hay más de 5 personas es que lo ha hecho activamente mal.



Dicho todo esto, contaros que en 2012, en España Sandeman’s aún no era rentable. Las últimas cuentas que podemos ver por internet suyas son del cierre de ese ejercicio y declaran perdidas por 10k euros. Si bien su facturación ha ido creciendo ya que en 2010 facturaron solo 10k euros y en 2012 llegaron a los 130k y sus pérdidas en esos dos años han pasado a -24k euros a -10k. En 2012 declararon contar sólo con dos empleados y el gasto de personal era el 50% de sus costes, la otra mitad eran “otros gastos de explotación” probablemente derivados de la actividad de marketing. No parece difícil que cerrara 2013 en valores positivos y siga creciendo. El modelo ha funcionado muy bien en otros países (en algunos funciona como agencia para empresas incluso) y no hay nada que haga pensar que no prospere bien en un país tan turístico como el nuestro, su marca y la capacidad de jugar con aspectos como el “gratis” demuestran que saben lo que se hacen.

Con todo, simplemente queda ver cómo evolucionan, y mientras tanto, seguiremos haciendo sus tours gratis por Europa, porque, sea como sea su modelo, el servicio es excepcional.




martes, 12 de agosto de 2014

No conoces a tu cliente. 5 pistas para saber algo más sobre tus consumidores


Un tipo con zapatillas deportivas y camiseta entra diez minutos tarde a una conferencia llena de hombres de cuarenta años con traje y corbata. Bajo la mirada de éstos, el tipo se acerca al estrado como si nada y pone música. Es hip-hop pandillero a un volumen exagerado, más aún para la sala de conferencias en la que estamos. Nuestro sujeto mira a los participantes, están descolocados, incómodos, amenazando con irse; ignora todos sus comentarios y se pone a dibujar en una transparencia que se está proyectando (sí, en esa época aún se usaban transparencias en acetato!). Traza un dibujo a rotulador como el que haría un chaval, la gente no comprende nada. En solo 5 minutos la sala está revolucionada, claramente molesta. En ese momento nuestro sujeto se pone en pie, quita la música y dice en voz alta: "Eso es un adolescente. Alguien que no escucha, que hace la suya y disfruta viéndoles descolocados. Es importante que lo tengan en mente, si es que quieren venderle algo". 

Este es uno de los mejores recuerdos que guardo del BIMM 2004 (el Barcelona Marketing Meeting de hace 10 años), el inicio de una conferencia sobre el marketing dirigido a adolescentes donde muchos ejecutivos expertos, con sus trajes y corbatas, se vieron cara a cara con un hecho muy desagradable para un marketiniano: no conocían a su cliente.

Publicistas, marketeros, investigadores y similares hablamos de segmentos de clientes, de tipologías, de perfiles… todo sacado de estudios de mercado, focus groups y test de ventas. Creamos estereotipos para justificar acciones y estrategias, a veces incluso les ponemos nombres cariñosos y los adoptamos en nuestro día a día. Pero la verdad es que en la mayoría de las ocasiones, como esos ejecutivos del BIMM no conocemos para nada a nuestros clientes. 

 
Y, ¿cómo podemos conocer a un cliente? pues como se conoce a la gente, pero si no sabes cómo encararlo, aquí tienes unas pistas: 

1- Los comerciales tiene un poco de razón, debes vender. 
Los comerciales y vendedores presumen de conocer mejor el cliente que sus compañeros de marketing. Ellos tratan con los clientes y les escuchan todos los días. Escuchar a los comerciales hablar sobre los clientes es bueno para crear estrategias de ventas, pero mejor aún es ponerse en su piel y vender. Visitad un punto de venta y poneros en el papel del vendedor, escuchad de primera mano las consultas y reclamaciones del cliente, mirad a ese cliente a los ojos. Es una experiencia de la que se aprende mucho más que en cientos de reuniones. 

2- Investiga y analiza.
La investigación de mercados es buena, los buenos expertos muy útiles. Los focus groups y las entrevistas a profundidad ayudan a ver mucho sobre el proceso de nuestros clientes y comprenderles mejor. Los análisis de segmentos y perfiles nos darán muchas claves y nos guían para detectar quien es nuestro cliente real. Pero no olvidemos nunca que los estudios están sesgados por el perfil (solo se estudia a gente que está dispuesta a ser estudiada, eso es un perfil per se) y recordemos que la gente fuera de su entorno puede procesar y afirmar cosas distintas que en su día a día. 

3- Habla con ellos, pregúntales. 
Busca gente que consuma tus productos y servicios, habla con ellos en primera persona. No se te centres solo en hablar sobre tu producto, porqué lo eligen y el proceso de compa, averigua quién es, qué le gusta, cómo es su vida. Esas son las cosas que te ayudarán a conectar con él de verdad. Si bien, como decía el Dr. House "el paciente siempre miente", (cosa que también aplica a los  consumidores), por lo que saca siempre tus propias conclusiones.

4- Conoce su entorno. 
Normalmente todo el conocimiento de cliente se realiza en entornos neutros, en tiendas o en salas vacías. Acercarnos al entorno real del cliente nos dará mucha información. A qué locales va un adolescente, cuanto tiempo dedica a cada aparato electrónico, o cómo tiene puesto el comedor y la cocina una familia nos ayudarán a pensar la mejor forma de comunicarnos con ellos. 

5-  Sé cliente, si puedes.
Una vez conozcas a los clientes, ver como es su vida, cómo compran tu producto y como lo usan, debes probar de ser uno de ellos. Déjate de contratar "mystery shoppings" y simplemente ponte tú en la piel de tus consumidores: vive el proceso de compra por tu mismo (siempre que sea posible, claro. No podrás usar un tampón por mucho que quieras si tu cuerpo no está pensado para eso). Hazlo como si realmente estuvieras interesado (no pienses como un marketiniano, piensa como un cliente), sopesa aquello qué te importa y lo que realmente no, y luego, usa o consume el producto. Disfrútalo o súfrelo. Descubrirás sus carencias y sus puntos fuertes, porque seguro que tiene de ambos.


 
En este momento te gustaría vender un producto consumido por gente de tu edad y tu estatus, para facilitarte el trabajo. Pero seguramente tu producto lo consume especialmente un tipo de cliente que no tiene nada que ver con tu estilo de vida, con tu realidad cotidiana y tu entorno. Vamos, que no te va a ser tan fácil. Pero, si te gustaran las cosas fáciles no estarías en marketing, ¿verdad?

miércoles, 26 de marzo de 2014

El negocio inmobiliario contra el emprendimiento

El mercado inmobiliario ha sido el protagonista de la plenitud y el climaterio de nuestro país durante los últimos 15 años. Esto es un hecho.
 
Pero hoy en día la mayoría de las rondas de inversión en las que los emprendedores muestran sus ideas en busca de alguien que crea en ellos, valoran especialmente los proyectos puramente digitales.

Al principio estaba convencido que esa fijación por el emprendimiento digital se debía a la moda, la escalabilidad del entorno on-line y todo eso, pero tras analizar algunos proyectos de entornos no digitales, me pregunto: ¿no será la dependencia del mercado inmobiliario una de las principales flaquezas de los negocios off-line? Esa necesidad de tener un espacio físico, un local, una tienda puede ser un lastre más pesado de lo que parece.

En nuestro sistema económico, el cual nos gusta pensar está orientado a potenciar la iniciativa privada, cuenta con un punto débil destacable: la adquisición de bienes inmuebles se ha constituido como negocio. Eso implica que cuando un sujeto adquiere un bien inmueble, espera poder generar negocio sólo de ese hecho, de esa propiedad. Esto implica de forma directa que en el caso de querer abrir un negocio (físico, como una peluquería) la rentabilidad del mismo debe incluir (más allá del coste directo, el margen de la empresa y el coste de capital) el beneficio que el propietario del inmueble espera recibir por éste.

A diferencia de la rentabilidad que exige el capital, la rentabilidad que exige el alquiler de un inmueble no guarda una relación directa y comparable con el capital dispuesto (cuando pides un préstamo el pago de intereses está ligado a la cantidad solicitada). Igualmente no existe una regulación sobre ese precio (existen leyes contra cobro de intereses abusivos, pero ninguna que regule alquileres abusivos), lo que permite un nivel de especulación mucho más elevado (también al tratarse siempre de bienes únicos, no existen dos inmuebles idénticos, mientras que el capital está totalmente indiferenciado). Eso comporta que ese coste no se puede prever de antemano ni controlar de forma completa.
 
En el entorno on-line se ha dado un caso parecido (o un intento, ya que internet es más difícil de vallar), aunque menos dañino, con la especulación con dominios. Nuestro sistema permite que, aquellos que sin ningún interés por crear nada, sólo por ser los primeros en comprar un dominio, puedan ganar dinero especulando a costa de los que sí que tienen la intención de generar empresa. Esto implica al final de proceso que los clientes pagan los bienes y servicios que ofrece el empresario con un sobrecoste para poder hacer frente al coste adicional que impone ese especulador (que ha revendido un dominio por un precio desorbitado, igual que un propietario vende o alquila un inmueble a un precio desmedido). En esta economía que favorece la especulación, todos pagamos en cada compra el sobrecoste de la misma. 

Nos encontramos en un momento histórico en el que sólo modelos de negocio con altos márgenes (quizás por usar materiales de bajo precio, pagando sueldos bajo….) pueden permitirse cubrir ese coste que impone el especulador. Lo que sesga nuestra economía quitando valor al trabajo, la calidad o al emprendimiento para darlo a la propiedad. Eso plaga las calles principales de nuestras ciudades de tiendas que cobran un alto precio por productos que no lo valen, sólo para hacer frente al coste de localización que les impone la propiedad.

Pagamos ese sobrecoste del propietario cuyo mérito es sólo "ser propietario". No crea nada, no aporta un valor, quizás ni tan sólo adquirió la propiedad si no que la heredó de un tercero, pero es le damos un peso importante en nuestra economía.  

En ese punto, ¿la especulación de la propiedad no es contraría al emprendimiento y como tal a algunos de los preceptos del sistema capitalista? ¿debemos entenderlo como un efecto nocivo que viene del interior del sistema?

Vivimos en un sistema semi-feudal, en el que la perpetuación de la propiedad está mermando nuestra economía (sin contar con lo que ha hecho el mercado inmobiliario a nuestro país), donde el control que tiene la propiedad afecta directamente en el beneficio empresarial sin ningún control. 

Soñemos en un sistema en el que el emprendimiento y el trabajo se valoraran por encima de la propiedad. Sería el modo real de estimular la productividad y la eficiencia. Mientras tanto, nos quedará emprender en internet. Hasta que alguien encuentre el modo de parcelarlo y repartirlo, claro.

miércoles, 29 de enero de 2014

El cliente no es tonto: la calidad como forma de respetar a los clientes


Perder el respeto a los clientes es mucho más fácil de lo que parece. Consiste en dar más peso a nuestro departamento financiero que a nuestros clientes.

Desgraciadamente, cuando las directrices financieras conducen la experiencia de cliente, suele ser para peor. Eso lleva cada día a muchos profesionales a depreciar ligeramente sus productos y servicios para incrementar un ápice sus márgenes a costa de ofrecer menor valor a los clientes. Un proceso que se reitera de forma continuada cuando el efecto que se produce sobre las ventas no es significativo y que una vez hecho es muy difícil de deshacer (todos sabemos lo difícil que es luchar un coste adicional por cliente, y lo fácil que resulta aflorar un margen mayor).

Disminuir el tamaño de un producto o su cantidad, reducir los controles de calidad, simplificar sus accesorios o eliminar servicios… son las típicas decisiones que se toman para mejorar resultados y que se justifican con eso de “el cliente no se da cuenta” o “al cliente no le importa” o “el cliente no le da valor”, todas ellas dando por descontado que el cliente no va a percibir la diferencia, vamos, actuando como si el cliente fuera tonto.

Cuando este proceso se repite una y otra vez, la diferencia de valor para el cliente es tan evidente que incluso ese “cliente tonto” se da cuenta y se pierde.

Para evitar la depreciación del valor que aporta la empresa, nos hemos apoyado en eso que llamamos calidad. Esto se ha convertido en la creación de grandes departamentos que “controlan” esa calidad con procesos y sistemas. Desde los noventa, los departamentos de calidad han florecido así como variopintos modelos de medición venidos de todos los extremos del planeta: sellos de calidad, empresas que avalan, procesos auditados... un montón de formas de controlar e indicar que las cosas se hacen bien (siempre desde un tercero).

David Packard decía que el marketing es demasiado importante como para que esté en manos del departamento de marketing; eso mismo debería ser aplicado a la calidad. Más aún, si dejamos que la calidad sea sólo cosa del departamento de calidad, la estamos apartando de todo lo demás, como si no fuera algo intrínseco de lo que hacemos si no un adicional, algo pegado a la propuesta de valor y no una parte esencial de la misma. Vamos, algo que en cualquier momento se podría cortar sin que afectara el negocio: lo cual no es cierto.

La calidad, entonces, debe ser entendida como algo natural en lo que hacemos. Los sectores industriales hablan de "fabricar calidad"; ya que es más adecuado que la calidad esté dentro del proceso de fabricación que tener un coste adicional de corrección o control. Esto implica que el concepto final para el que se trabaja (ese valor para el cliente) esté explicito en todos los procesos que conducen hasta él, y no porqué lo diga un departamento de calidad, si no porqué esa es la forma de hace ese trabajo. Ya que de no ser así se afecta el resultado, con ello al valor aportado y fácilmente a la percepción del cliente y su reacción con nosotros. 

Vamos, no necesitas que te digan que no hagas las pizzas más pequeñas o más malas, tú como pizzero ya sabes como le gustan más a los clientes y que a la larga se darán cuenta y se irán a comprar pizza a otro sitio.   

Y si te parece que la calidad es cara, prueba de no tenerla, puede costarte mucho más. Así que sigue pensando en nuestro cliente, él es el auténtico objetivo, o al menos, debe serlo... y no es nada tonto.